
Foto: El Bocón
“Estoy apenado por la manera como perdimos, pero atrás quedaron los lamentos, este equipo tiene que levantar la cabeza, no puede caerse por ningún motivo”, declara hondo y lirondo el presi de la institución pelotera con más tradición en el país.
Para los que me conocen no es un secreto que soy hincha de Alianza Lima, incluso en más de una oportunidad he planteado mi molestia con cosas relacionadas al equipo, como aquella vez del descarado robo frente a la U de Chile, pero hay momentos, como éste, en que la desfachatez de un dirigente pueden generar harta molestia.
Y digo desfachatez, porque no encuentro otro término más adecuado para calificar una actuación tan nefasta, tan improvisada y tan falta de planificación como la de esta gestión de Pocho Alarcón. Una gestión que empezó a las patadas, luego de un dilatado inicio de elecciones, después que Souza Ferreyra y Carlos Carpio hicieran lo que se les diera la gana en el club. Luego de eso, Pocho se mechó con su directiva, los mandó a volar y ésta tomó el club, lo acusó de dictador y casi casi lo botan… pero no pasó.
El año pasado, no campeonamos… no lo hacemos desde el 2006 cuando nos tumbamos a Cienciano en Matute. Y según prometió Alarcón este año era EL AÑO. Fue interesante este 2010, porque hicimos una Copa Libertadores, mucho más que respetable. Ganamos en La Paz después de cuchucientos años, ganamos aquí, le ganamos al Estudiantes de la brujita, a punta de huevos y nuestros delanteros se desempolvaron para hacer buenos partidos.
Y es ahí donde se arma el despelote. Nos dimos el lujo de tener dos equipos. Uno para la Libertadores y otro para el campeonato local. Reciclamos jugadores locales, repatriamos al Zorrito Aguirre y se hizo un equipo que despertó interés a nivel internacional. Pero el ojo mercantilista, o mercachifle, de los dirigentes o de Alarcón, quisieron que este equipo que había logrado un buen nivel se fuera al demonio.
No conozco muy bien como funciona el mercado futbolístico en Europa, pero al menos tengo entendido que los contratos de los jugadores son de 1 a 3 años y obviamente por un huevo de plata. No se me ocurre que Florentino Pérez por ejemplo, apueste a traerse a Cristiano Ronaldo para luego venderlo al toque a mitad de la temporada. O que Laporta traiga a David Villa, para rematarlo a luca luego de la primera rueda del campeonato español.
Salvando las distancias obviamente, pero un dirigente apuesta, planifica, promete campeonatos y títulos, con una idea en la cabeza, con un presupuesto holgado y con la sapiencia de que podrá cubrir los huecos con otros recursos pero no con la venta de jugadores.
Y eso es lo que ha hecho Alarcón. Sus ojitos se pusieron verde (dólar) de la emoción cuando las cifras de “Slatan” Fernández, Wilmer Aguirre, Montaño, Sánchez y Tragodara aumentaron luego de la Libertadores y decidió poner toda la ropa en la vitrina. “Compre caserito baratito nomás…”.
Hoy lo que más le falta a Alianza Lima es delantera… el colmo de los colmos, es que en el partido de la semana pasada contra Inti Gas, los tres goles hayan sido de VOLANTES, encima uno de contención (que anotó dos). Alarcón deshizo el equipo, lo remató al palo y primero se deshizo de Gonzáles Vigil que mal que bien algo hacía en la delantera el “Norris”. Luego empezó a rematar a José Carlos Fernández… lo mandó a Ecuador (previo paseo por Argentina), y nos quedamos sin delantero (goleador de la Libertadores), despachó a Aguirre a México, en cómodas y angurrientas cuotas. Listo, no tenemos goleadores (el “carioca” Velásquez, era recontra limitado, a Christopher Soto aún le falta y Ovelar entre sus lesiones, sus depresiones y sus rollos familiares, andaba en otra).
No contento con eso, Alarcón decidió meterle tijera a la volante. Vendió a Montaño y lo despachó a Turquía un fútbol malísimo, pero que paga bien (y eso importa más para Pochito). El gordo, lento y todo, pero hacía más fútbol que Quinteros. “Wally” Sánchez es una opción, pero cuando está enchufado y despierto.
Y así, Pochito, quiso vender más, porque hay huecos en la caja, Tragodara y Joel Sánchez se han quedado porque felizmente las negociaciones se truncaron. Y ante la falta de delanteros, Pochito trajo a Curiel, cuyo principal mérito es poder llegar a una pelota en algún momento. NO TENEMOS GOL!!!!
Las premisas son las siguientes:
- Si quieres ser dirigente, tienes que saber planificar.
- Planifica al año.
- No gastes en contratar más de lo que tienes.
- No desarmes tu equipo a menos de la mitad del año.
- No prometas campeonatos si vas a hacer todo lo contrario de las premisas anteriores.
Pochito, no nos pidas disculpas por la goleada de ayer… pide disculpas por las barrabasadas que has hecho. Pide disculpas por tu mala administración, por tu incapacidad para dirigir el club, por tu falta de planificación y sobre todo por burlarte de la hinchada más grande del país… por eso pide disculpas.


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